Silencios
-.1
No he vuelto a sentirme sola,
es extraño,
tanto da que pasen tres días y,
que la única persona que vea sea el repartidor de Amazon,
ya no me siento sola.
Te siento tan cerca,
y me hace tan feliz.
Me descubro comentado contigo las últimas anécdotas,
siento tu abrazo en los días difíciles,
te escucho susurrar…
“Hay tiempo para todo.”
Y sonrío, en Paz
porque siempre lo hay.
-.2
Te siento caminar a mi lado,
mirarme con ternura,
siento tu amor incondicional y,
no puedo evitar preguntarme,
“¿Por qué yo?, si soy un trasto.”
Pero parece que te gustan los trastos,
que ves en estas notas fuera de tempo,
la melodía perfecta para tu composición soñada,
y ciertamente funciona,
no le sobra ni un silencio.
Qué privilegio ser parte de semejante prodigio.
-.3
Debería dormir,
debería, pero hoy no puedo,
quisiera pasar toda la noche contigo.
Acompañándote,
una noche en vela,
contigo, en silencio.
En esos Silencios en los que me dices tanto,
aunque no siempre sepa escuchar.
-.4
Quisiera contarte que sí,
que estaba ahí,
justo dónde me dijiste,
esa masa en el fondo de la mochila,
tan antigua que ni tan siquiera la recordaba,
tan pesada que me impedía volar.
Extraña,
no, extraña no.
Diferente, informe,
oscura.
Creciendo poso a poso,
como la lluvia fina,
que pacientemente,
deja el surco más profundo.
-.5
Contigo la vi,
al fin,
cuando creía haber resuelto el puzzle,
cuando no entendía que seguía produciendo tanto dolor,
tanta inseguridad.
Tú me mostraste la pieza,
esa que yo me resistía a encontrar,
a pesar de tantas voces amigas,
que pusiste en mi camino.
Ya sabes,
soy dura de oído.
Esa masa informe,
se expandía sobre mí,
silenciosa,
sibilina.
La vi, por fin,
pero con los ojos de quien ya ha perdonado.
“Te perdono por lo que vas a hacer y por lo que hiciste”
Entonces no te entendí,
creía que sí,
pero no, aún no.
Ahora no quiero dormir,
quiero contarte lo afortunada que me siento,
que contigo pan y cebolla,
que no sé qué va a pasar ahora;
pero que sí,
confío.
A tu lado – (Silencios Vol. II – 03)




