Kintsugi

Elegí preguntarme ¿para qué?,
y descubrí la belleza del tsunami que había vivido.

Aprendí a amar cada herida,
cada grieta, cada golpe,
cada parte quebrada de mí.

Tú me colocaste frente a un espejo,
mi reflejo distorsionado ya no estaba,
y me vi;
encontré a quién había olvidado durante tanto tiempo.

Me mostraste mi Luz,
esa que llevaba tantos años sin mirar,
sin amar.

Me descubrí de nuevo,
entre el caos me encontré.

Y comprendí,
comprendí que ese “yo” no era “Yo”,
que me había olvidado bajo capas y capas de culpa,
de miedos, de inseguridades.

Entendí que ese “yo” tuvo que morir
para dejarme sitio a “Mí”,
que sus restos se han convertido
en la tierra firme sobre la que ahora me pongo en pie.

Recordé,
dándote la mano, recordé.
Cada parte de “Mí” que me hacía vibrar,
que me hacía soñar,
caminar, pelear; reír.

Y amé,
amé cada paso,
cada caída,
cada revés que me había regalado la vida.

Entendí, que me había perdido.
Entendí, que para encontrar mi camino de vuelta
debía romperme en mil pedazos,
convertirme en polvo,
y solo entonces fui consciente de mi Luz.

Kintsugi soy Yo.
Es el trayecto más duro por el que he transitado
y al mismo tiempo,
el más bello que he vivido.

Ha sido mi camino de regreso,
de reencuentro,
para recuperar lo que más amaba,
lo que me hace ser.

Mi Luz.

Kintsugi - La Cara A

Revisado y editado, publicado originalmente el 26/12/2023


Más cosas…