Oído cocina

Salir del ruido, 
volver a la Paz,
al descanso; al sosiego del silencio;
volver a contemplar.

Llenamos nuestra vida con ruido,
activos, siempre activos,
como si fuésemos a perdernos algo.

Como si detenernos a respirar, sin más,
fuese a costarnos caro;
y, sin embargo,
es ahí, justo ahí
en la quietud del alma,
cuando verdaderamente nos reencontramos.

Nos descubrimos,
y solo entonces entendemos,
que tanto ruido no nos deja ver
no nos deja entender.

Que la vida está pasando, y
nos la estamos perdiendo.

Detenernos, a veces,
es muy necesario.
Parar, a veces,
es lo único que puede sanarnos.

Oído cocina (En construcción)


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