Volamos
Estoy aprendiendo a frenar,
a ser paciente,
a no dar por sentado que puedo ayudar.
Estoy aprendiendo a entender,
que mi ayuda no siempre es necesaria,
que puede molestar,
que la buena intención a destiempo
puede ser un estorbo.
Y sí, es cierto,
demasiadas veces me lanzo al rescate sin pensar,
sin que me lo pidan.
Y no,
no siempre es bien recibido.
Y con razón.
Peco de entrometida, de soberbia,
pero sobre todo de engreída.
¿Qué sabré yo lo que otro necesita,
lo que desea?
¿Qué sabré yo dónde le aprietan sus zapatos?
Qué voy a saber.
Ya me lo decía mi abuela:
“Con lo guapa que estás,
quietecita y calladita Paulita”.
Así que sí,
en eso andamos.
Aprendiendo a quedarme calladita,
que estoy más guapa.
Punto en boca,
Paulita.
Punto en boca – Volamos 12 (Volar Vol. II)




