Silencios Vol. II
Gracias, Amigo,
ciertamente hoy ha sido
uno de esos días en los que
solo quedan un par de huellas recorriendo la orilla.
La verdad, gracias,
sin ti no habría podido.
Me pesa no haber aliviado tu carga,
me tocaba y, sin embargo,
has tomado tú la mía prestada.
Mi querido Amigo,
hoy he sentido tu abrazo,
tus susurros de ánimo.
He sentido tu mano en mi hombro,
la seguridad de saberte a mi lado.
No sé a dónde vamos,
camino aturdida, sin itinerario.
Hoy me he abandonado,
me he dejado caer en tus brazos,
confiada; ya nada temo,
si camino de tu mano.
Mi querido Amigo,
nos vemos pronto,
sin falta, que las mariposas,
por sí solas,
no pueden conocer el color de sus alas.
Silencio 2412 (Silencios Vol. II)




